Respect Life Office

The Archdiocese of Galveston-Houston


 
 
 
 

Libro del Angel Gabriel

El Papel del Angel:
Mantenerse En Forma Espiritualmentehe
 
Tomando Inventario, Autoexamen
Oración y Adoración
Hechos a su Imagen
No Podemos Dar Lo Que No Tenemos
Un Privilegio el Servir
Motivaciones y Actitudes
Preparación Espiritual Práctica para una Visita
 
 
 
Tomando Inventario, Autoexamen


Las elecciones que hacemos determinan la persona que somos. Cada uno de nosotros está moldeado por  experiencias pasadas y presentes que forman el modo en que vemos la vida y cómo tratamos a los demás. Si tenemos heridas profundas del pasado que no han sanado, será difícil, si no imposible, ayudar a otros de manera efectiva. Todos somos heridos en recuperación que debemos sanar nuestras propias heridas mientras tratamos de ayudar a otros, a través del amor misericordioso de Dios. Examina tu pasado y tu presente. ¿Existen situaciones o tensiones que te impedirán mantener la objetividad mientras escuchas y aconsejas a otra persona que sufre por tus dificultades aún no resueltas?

Antes de tomar la decisión de ser un Angel del Proyecto Gabriel, tr puedeser de utilidad hacer un poco de introspección, oración, discernimiento y jornada. ¿Necesita fortalecerse tu vida de oración  o tu relación con Dios? ¿Tienes dudas sobre tu fe o la iglesia?

Además del contacto con Mamás en crisis, hay otras maneras de ayudar con el Proyecto Gabriel. Debemos estar espiritual y emocionalmente disponibles para ayudar a la Mamá como Cristo lo quiere. El despejar las áreas oscuras de nuestras vidas nos abre espacio para amar a otros.

 

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Oración y Adoración


La Oración y la Adoración ocupan un lugar central de nuestras vidas como Católicos. ¿De qué manera está Jesús presente en tu vida? ¿Estás viviendo en estado de gracia al recibir frecuentemente los sacramentos, en especial la Misa y la Reconciliación? ¿Dedicas tiempo a la oración, sea con nuestras hermosas oraciones Católicas o aquéllas que salen espontáneamente de tu corazón? ¿Te has tomado tiempo de silencio y escuchado lo que Dios te llama a hacer en tu vida? ¿Te acercas a El en oración durante la Adoración del Santísimo Sacramento o recitando el Rosario?

Deberás intensificar lo que sea que estés haciendo para nutrir tu vida espiritual. Al hacer esta jornada con las Mamás en necesidad, surgirán dificultades donde necesitarás de la ayuda que sólo Dios puede darte. Si mantenemos llena la fuente de gracia que nos da el Espíritu Santo, rebosará hacia otros de manera natural. Recuerda, “Pide y recibirás.”
 

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Hechos a su Imagen


Al trabajar con la Mamá debemos recordar siempre que Dios nos creó a cada uno a Su imagen y somos todos iguales a sus ojos. Nuestra fe, moral, relaciones, forma de vestir, sociabilidad, pueden a menudo ser diferentes a las de la Mamá. Debemos olvidar nuestros propios egos, preferencias y comodidades cuando se trata de amar a otros. No debemos esperar que alguien repentinamente adopte nuestro sistema de valores o forma de pensar, aún cuando sepamos que vive al margen de la Iglesia. Debemos tratar a todas las Mamás con el mayor respeto y dignidad, tal como lo haría Cristo. Ya vendrá el tiempo apropiado para cuestionar las decisiones de algunas personas por amor y preocupación por ellas, pero nuestra primera prioridad debe ser amar a la Mamá de manera incondicional.
 
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No Podemos Dar Lo Que No Tenemos


Al visitar a Isabel después de la Anunciación, María llevó consigo el mayor tesoro que tenía, Jesús en su vientre. ¡El niño en el vientre de Isabel saltó de alegría! Al visitar a la Mamá, debemos recordar que el mayor tesoro que tenemos para compartir con ella es Jesucristo. Si no tenemos a Jesús en nuestros corazones a través del Espíritu Santo, ¿cómo podemos compartirlo con otra persona? El nos llama a estar conscientes de Su presencia en nuestras vidas, a compartir el amor, la alegría y la paz que Su presencia nos da.

 ¿De qué manera está presente en tu vida Jesús? Si El no está presente en tu vida, ¿Cómo puedes traerlo a nuestras Mamás necesitadas? Quizas, al llamarte a este apostolado, Dios también te está ofreciendo una oportunidad de conocerlo mejor. Recuerda que el Proyecto Gabriel no es tan sólo Trabajo Social sino Cuidado Pastoral, y que no puedes llevar a Dios a otros si tú misma no lo conoces.
 

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Un Privilegio el Servir


Cuando el Angel trabaja con la Mamá, ella representa al pastor, el obispo y la diócesis: está actuando de parte de la Iglesia. Este es un gran privilegio y una gran responsabilidad. El Angel
  • debe llevar un registro meticuloso de todo lo que hace con la Mamá y asegurarse de que los registros estén actualizados y debidamente archivados
     

  • debe siempre tratar a la Mamá y su historia en completa confidencialidad, dando detalles a otros sólo cuando exista una necesidad, p. ej. referencia al hospital
     

  • el ángel no puede proporcionar detalles de identificación sobre la Mamá a menos que sea absolutamente indispensable
     

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Motivaciones y Actitudes


Aquéllas que se sienten llamadas a servir al Señor ayudando a las Mamás a través del Proyecto Gabriel están motivadas por su amor hacia Dios y hacia los demás. Los individuos se ofrecen como voluntarios por diferentes razones, tales como:

·      un deseo de retribuir a otros porque nosotros mismos hemos recibido mucho

·      un deseo de enderezar el trágico error del aborto

·      reparación por un aborto pasado, adopción o pérdida del embarazo en nuestras propias vidas

Cualquiera que sea la razón, nuestra motivación primordial debe ser el amor y la misericordia por la Mamá que ha venido a pedirnos ayuda. Estamos llamados a servir a los más necesitados y a mostrarles el amor incondicional de Jesucristo. El amor y la devoción por la Mamá siempre deben estar por encima de satisfacer nuestras razones personales. ¿Estás pensando sobre todo en “salvar al bebé”? ¿Quieres mostrarle en qué se equivocó? ¿Quieres decirle lo que debería hacer? Ayudamos al bebé cuando ayudamos a la Mamá. No estamos aquí para discutir con ella sobre aspectos del tema de la vida. No somos Angeles Gabriel para cumplir con nuestra propia agenda. No estamos involucradas en actividades políticas. La ayuda a la Mamá no es un medio para lograr ese fin.

Si no te tomas el tiempo para demostrarle lo mucho que la quieres y que ella te importa, no estás sirviéndola como lo  haría Cristo. ¿Cómo, entonces, llegará ella a conocer el amor de Cristo a través de nosotros? Como dice el refrán, “No les importa lo mucho que sabes, hasta que saben lo mucho que te importan” ¿Te importarían a ti?
 

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Preparación Espiritual Práctica para una Visita


Mientras te preparas para visitar a la Mamá, reza siempre al Espíritu Santo para que uses Sus palabras y seas guiada por El constantemente en todo lo que hagas con ella. Prepárate diciendo una corta oración por ella y su bebé antes de cada visita.  Sé atrevida en tu amor por el Señor vislumbrándolo con tus palabras y acciones. Pon a un lado las preocupaciones personales y concéntrate totalmente en lo que la  Mamá esté sintiendo y haciendo.

Llévate algo que le recuerde a nuestro Señor y Su amor e interés por ella (p. Ej. tarjeta de oraciones, libro de meditaciones para mamás, una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe o Madona de las Calles, una Biblia).

Debemos entender la diferencia entre nuestros deseos y nuestros objetivos.

  • Nuestro deseo sería que las Mamás con quienes trabajamos tengan finales felices (familias con ambos padres, santidad, castidad, salud mental, salud física, salud emocional, salud espiritual, trabajo estable, todos los recibos pagos, etc.)
     

  • Nuestro objetivo es servir a cada mujer que encontramos con el amor de Cristo lo mejor que podamos. Trabajamos hacia nuestros objetivos (es algo que podemos controlar), pero rezamos por nuestros deseos y los dejamos en manos de Dios (sobre esas cosas no tenemos control)
     

Nunca debemos tratar de manipular o persuadir a una mujer para que tome una decisión que no es suya. Esto constituye una seria violación de su integridad y dignidad. A ella le corresponde tomar decisiones responsables para su futuro. A pesar de lo que decida sobre el futuro de su embarazo, vendrán momentos difíciles. Cuando se desvele por un bebé que llora o se sienta afligida por el bebé que otro está criando, necesitará fuerzas para salir adelante. Si tú o alguien más ha tomado la decisión por ella (sea de paternidad o de adopción), puede faltarle la resolución que hace falta para superar esos tiempos difíciles al culpar a otra persona por la decisión tomada.

Si al final ella toma la decisión de proceder con un aborto aún después de que tú le hayas dado toda la información sobre la devastación que esto producirá en su vida, y ofrecido ayuda material, financiera y emocional; ésa sigue siendo su decisión. Nuestra responsabilidad es darle toda la ayuda que podamos y  orar por la misericordia de Dios e intercesión a su favor.

Asegúrale siempre que la amarás sin importar la decisión que tome. No lleves su culpa a cuestas ni te sientas que has fracasado porque ella decidió negarse a recibir el regalo de vida de Dios. No dejes de orar fielmente por la madre y el niño.
 

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