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“No les importa
cuánto sabes hasta que saben cuánto te importan.”
En el fondo de toda
comunicación exitosa está el tratar a la Mamá como quisieras que te
traten a ti. La comunicación se refiere a todos los intercambios
significativos entre la Mamá y su Angel. No son sólo las palabras,
sino su significado tal y como lo entienden la Mamá y su Angel.
Fácilmente puede surgir un malentendido. De ahí que exista la
necesidad de que el Angel se prepare y aprenda en el trabajo el arte
de la comunicación.
Participamos en la
comunicación interpersonal todo el tiempo con nuestras familias,
amistades y colegas del trabajo. Como ayudantes abnegadas debemos
comprender que escuchar es más importante que hablar.
Es escuchando que puedes discernir los detalles de la historia de la
Mamá. No podemos saltar a conclusiones sobre la Mamá o
estereotiparla. No debes nunca interrumpir o corregir a la Mamá.
Escuchándola, la vas guiando hasta llegar a conocerse y comprenderse
mejor a sí misma y a su situación. Por último, escuchar atentamente
a la Mamá le permite comenzar a recobrar su autoestima al ser
aceptada por el Angel incondicionalmente. Cuando escuchas, lo haces
con
·
Tus
oídos; escuchar su historia, la manera en que es relatada, lo que la
Mamá comprende
·
Tus
ojos; observar su lenguaje corporal y sus expresiones faciales
·
Tu
atención exclusiva; concentrarse completamente en la Mamá y no en
ti misma
·
Tu
corazón; permitirle a la Mamá que confíe en ti, lo que toma tiempo;
mostrar amor, simpatía y compasión por la Mamá
·
Tu ser;
estar presente para ella; la Mamá no es una cliente o unidad de
datos en masa a ser procesados, es una persona que necesita conocer
y ser querida por otra persona
La comunicación puede
ser
·
la
palabra hablada
·
postura
corporal y ademanes
·
tono de
voz e inflexión
De éstos, el más
revelador es el tono de voz e inflexión, seguido por la postura y
ademanes y luego por la palabra hablada, sin embargo tendemos a
darle mayor importancia a la palabra hablada.
En las relaciones de
uno a uno nos comunicamos continuamente, hablemos o no. El Angel
eficiente debe adquirir conciencia del impacto que pueden causar en
la Mamá el tono de su voz, inflexión, postura corporal y ademanes.
Los Angeles deben saber cómo evaluar la comunicación no verbal de la
Mamá para lograr un mejor entendimiento de su situación. (Manual de
Recursos del Proyecto Gabriel)
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